Como en los viejos tiempos, Johan Santana y el bullpen de los Mets se combinaron para blanquear a los Bravos en el Citi Field en el Día Inaugural. El zurdo venezolano dominó a los bateadores de Atlanta durante cinco innings.

Pero el Santana de la actualidad no es el mismo lanzador de poder que Nueva York adquirió en un canje con los Mellizos hace cuatro años. En su primera apertura en casi 19 meses, Santana demostró los efectos de la cirugía en el hombro de lanzar, pero también lució capaz de superar dichas secuelas.

La recta de Santana, que en sus mejores tiempos promedió 93 millas por hora, no alcanzó las 90 en su primera salida del 2012. La más rápida fue de 89.7 y su recta de cuatro costuras tuvo un promedio de 87.7. En lugar de abrumar a los bateadores, Santana localizó la recta y la combinó con su slider y lanzamiento en cambio para realizar una apertura eficiente en la cual hizo 84 pitcheos.

"Es uno de los peloteros más competitivos que he conocido y por eso dije que si alguien es capaz de regresar después de una lesión como ésa, es él", dijo el mánager de los Mets, Terry Collins.

La pregunta ahora es la siguiente: ¿Se trató de una coincidencia o podrá Santana continuar por ese camino? No es absurdo pensar que Santana puede ser un lanzador eficaz aun con una velocidad disminuida.

Eso se debe a que su cambio y su slider siguen siendo armas legítimas y a su habilidad para localizar los pitcheos. En los cuatro o cinco años antes de la lesión en el hombro, Santana había comenzado a recurrir a su cambio con mucha más frecuencia. En el 2009, casi un tercio de sus pitcheos fueron cambios.

Ese será el patrón de Santana por ahora y si alguien puede hacer que funcione, es él. El cambio ha sido su lanzamiento más efectivo a lo largo de su carrera. Siempre y cuando pueda engañar a los bateadores y la velocidad y el ángulo del brazo se mantengan intactos, podrá conseguir los outs.

Claro está que no será una tarea fácil. El peligro de una velocidad disminuida es que, cuando cometes errores, los pagas. Una recta de 88 millas por hora mal colocada va a llegar más lejos que una de 94. Durante sus primeras cuatro entradas contra Atlanta, casi el 64% de los pitcheos de Santana fueron strikes. Esa proporción cayó a 50% durante su último inning.

Siempre y cuando Santana localice sus lanzamientos, deberá poder tener aperturas como la del Día Inaugural, lo cual nos trae al siguiente punto. Será más importante que nunca que Collins actúe con agresividad a la hora de quitarle la bola a Santana. En su último inning de labor el jueves, el oriundo de Tovar tuvo dificultades localizando sus pitcheos y por poco lo paga caro.

Cuando eso suceda, será preciso que los Mets lo saquen del juego. A estas alturas, puede ser una situación precaria para un serpentinero como Santana. Cuando le va bien, es capaz de dominar a los bateadores. Cuando no, sucede lo contrario.

Quizás los aficionados de los Mets recuerden que Pedro Martínez también tuvo que lidiar con una velocidad reducida en la fase final de su carrera y que por ello tuvo que recurrir a otros lanzamientos. El dominicano padeció problemas de salud a lo último, pero en el 2005 tuvo una excelente campaña por Nueva York a pesar de que su recta promediaba apenas 88 millas por hora. Y dicho reto es más difícil para un derecho que para un zurdo.

No hay garantías y no será fácil. No es sensato sacar muchas conclusiones después de un solo partido. Pero también hubo muchas señales alentadoras por parte de Santana y no se debe subestimar el talento y el fuego competitivo que éste siempre ha tenido.

"Se trata de un solo juego, pero es muy, muy importante para nosotros", dijo Collins.