(AP)

Hubo momentos difíciles para Bobby Valentine en sus primeros días como manager de los Medias Rojas.

No hay locura como la locura que rodea a los Medias Rojas cuando no les va bien. Cada cosa negativa es relacionada con otra cosa negativa.

Lo extraño es que los fanáticos del equipo realmente se creen eso. Como que de una manera sobrenatural, Andrew Bailey, Jacoby Ellsbury, Carl Crawford y John Lackey tienen que ver con Babe Ruth y Bucky Dent y lo demás que ha perjudicado a esta franquicia.

Olvídense por el momento que en los últimos 10 años los Medias Rojas han sido uno de los equipos mejor manejados de Grandes Ligas. Han clasificado para los playoffs seis veces y han ganado dos Series Mundiales. Los Cardenales son el único otro conjunto en ganar dos títulos en los últimos 10 años, así que algo vienen haciendo bien los Patirrojos.

Pero cuando las cosas van mal, van bien mal. Boston no sólo colapsó en septiembre pasado, sino que las repercusiones llegaron al puesto de manager y gerente general del equipo. Se llegó a cuestionar la integridad de ciertos jugadores.

Ahora bien, para ser justo, sí hubo informes de lanzadores con juegos de video y cerveza durante los mismos partidos del equipo, cuando los Medias Rojas parecían ser la crema de la Liga Americana.

Cuando Boston perdió cinco de sus primeros seis partidos en casa este año, eso se sumó a su colapso de 5-16 en los últimos 21 partidos del 2011.

En abril, Valentine señaló públicamente a uno de sus peloteros más populares, Kevin Youkilis, cuestionando su entrega al juego. Rebeló el clubhouse. Valentine lucía sorprendido por la reacción de sus peloteros. Su fuerte como manager es su inteligencia y su confianza, pero durante unos días en abril dicha confianza pareció tambalear un poco.

Se le abucheaba en el Fenway Park y, con su bullpen hecho pedazos y un lineup con varios huecos, era fácil creer que Boston iba a rumbo a otra temporada sin clasificar. Y eso, a pesar de contar con la tercera mayor nómina de Grandes Ligas.

Las cosas se pusieron peores. Los Rangers vapulearon a los Medias Rojas por 18-3. Ante los Yankees se les fue una ventaja de 9-1. En algún momento Boston tenía 4-10 y Josh Beckett se metió en problemas al jugar golf cuando supuestamente estaba lesionado.

A Beckett le dieron duro en casa. Cuando le preguntaron sobre el golf, el derecho dijo que era asunto de él lo que hacía en su día libre.

Un aparte sobre Beckett: Uno de los atributos que hacen grandes a los atletas es su fuerza interior; otro es su autoconfianza. No les gusta ser retados.

Beckett reaccionó de una manera rebelde ante las críticas. Fue esa misma actitud le permitió lanzar una blanqueada en el juego decisivo de la Serie Mundial en el Yankee Stadium por los Marlins en el 2003 a sus 23 años. En este caso, debió elegir con más cuidado sus palabras.

Pudo haber dicho algo sobre consultar con el equipo médico de Boston y de tener el visto bueno para jugar golf. O pudo haber dicho que, como muchos lanzadores, utiliza el golf como un hobby y una manera de aliviar el estrés.

O la gerencia pudo haber emitido algún comunicado en que expresara que lo de Beckett y el golf no era nada de qué preocuparse.

Pero eso fue sólo un aparte...

Los que seguimos observando a los Medias Rojas y pensamos que Boston tenía un equipo para competir por fin fuimos premiados.

Beckett ha permitido una sola carrera en sus últimos 14.2 innings desde aquel "escándalo". Jon Lester lleva 3-1 con efectividad de 2.45 en sus últimas cinco aperturas. El zurdo venezolano Félix Doubront lleva marca de 4-1 en la temporada. Daniel Bard y Clay Buchholz han tenido resultados mixtos.

Por fin estamos comenzando a ver que toma forma una rotación de primera categoría. Lo que está por verse es cómo responderán durante una campaña completa Bard y Doubrount, quienes entre ellos han iniciado apenas 18 juegos de Grandes Ligas.

Mientras tanto, el relevo se ha estabilizado algo con el mexicano Alfredo Aceves en el rol de cerrador. Los relevistas de los Medias Rojas han permitido sólo tres carreras limpias en sus últimos 23.2 innings. Al ganar dos de tres juegos ante los Filis en el fin de semana, el bullpen de Boston concedió sólo dos anotaciones en 7.1 entradas lanzadas.

Del lado ofensivo, no hay preocupaciones. Sólo los Rangers han anotado más carreras que los Medias Rojas en la Liga Americana. Con Dustin Pedroia, el mexicano Adrián González y el dominicano David Ortiz en medio del lineup, Boston no está desesperado por el regreso de Youkilis.

Sin embargo...con todo y eso, los Medias Rojas siguen en el sótano del Este de la Liga Americana, a pesar de haber ganado ocho de sus últimos 10 juegos. Los Orioles y los Azulejos parecen ser una realidad. Los Rays siguen como el equipo más resistente de Grandes Ligas.

En cuanto a los Medias Rojas, mucho se sabrá en las próximas dos semanas, cuando les tocará jugar contra los Orioles, Rays y Tigres. Si Beckett y Lester siguen realizando aperturas de calidad, Boston podrá dar la pelea en la división de más intriga del béisbol.

Hay que mantenerse en sintonía. Ya Boston ha tenido mucha intriga, y siempre existe la posibilidad de más drama en la "Nación Medias Rojas".