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Alguien escribió en estos días que los Medias Rojas sólo podrían mejorar en el 2013. Tomando en cuenta el desastre del 2012, ni hablar del colapso de septiembre del 2011, es poco decir.

Sin embargo, la buena noticia para la "Nación Medias Rojas" es que sí habrá una mejoría notable. Ahora bien, sería demasiado aspirar a que Boston sea un verdadero contendiente en el Este de la Liga Americana.

La marca de 69-93 de los Medias Rojas en el 2012 fue su peor desde 1965. Aunque el gerente general Ben Cherington ha tenido un invierno bien ocupado, salir del sótano parece ser una tarea bien difícil.

Los campeones defensores de la división, los Yankees, estarán en la pelea por supuesto. Los Orioles, que ganaron el comodín en el 2012, deben de estar más fuertes y los Azulejos se han reforzado en grande. Y por supuesto, los Rays siguen con uno de los mejores pitcheos abridores de Grandes Ligas-y cuidado si el mejor.

¿Dónde deja a Boston todo esto?

El reportero de los Medias Rojas para MLB.com, Ian Browne, pronostica que en el mejor de los casos, los Patirrojos sorprenderán si amenazan a los demás equipos de la división.

Cherington por fin firmó al toletero Mike Napoli, por un año y US$5 millones. Eso fue después de que se anulara un pacto de tres años y US$39 millones por una debilidad de Napoli en la cadera.

Hubo informes de que Boston estaba interesado en los servicios de Michael Morse, pero cuando los Nacionales lo cambiaron a Seattle, los Medias Rojas finalizaron su nuevo pacto con Napoli.

El acuerdo con Napoli es el último de varios movimientos ejecutados por Cherington, de los cuales ninguno ha conmovido al mundo del béisbol.

Creo que la mejor decisión del GG fue contratar al manager John Farrell.

Los Medias Rojas tienen tres años sin clasificar. Terry Francona, quien ganó dos Series Mundiales con la franquicia, estaba al frente del equipo cuando se perdió una ventaja de 9.0 juegos (un récord) en septiembre para dejar ir el comodín.

El experimento con Bobby Valentine fue un desastre.

Todavía se ve lo que quedó de las ruinas del 2012. Aparte de eso, el nuevo libro publicado por Francona pinta un cuadro no muy halagador de los dueños de los Medias Rojas.

Al mexicano Adrián González, Carl Crawford, Josh Beckett, el ex GG Theo Epstein, Valentine, Francona y los demás de la vieja guardia se han ido.

Eso nos lleva a Cherington y Farrell.

Al hablar con gente allegada a Farrell en Toronto, equipo que dirigió en el 2011 y el 2012, uno se lleva la impresión de que el nuevo manager es el indicado para los Medias Rojas en este momento.

Farrell, coach de pitcheo de Boston del 2007 al 2010, tiene la habilidad de unir un clubhouse. Además, nadie cuestiona su conocimiento del pitcheo, algo importante a la hora de tratar de que Jon Lester, Clay Buchholz y John Lackey (de regreso tras una cirugía Tommy John) vuelvan a ser los lanzadores que una vez fueron.

Además, la adición del cerrador Joel Hanrahan sería clave si Boston pretende dar una sorpresa.

Jonny Gomes y Shane Victorino son los nuevos en los jardines, además de Stephen Drew en el campo corto y Ryan Dempster en la rotación.

Victorino, con tres Guantes de Oro en su haber, era un favorito de los fanáticos de Filadelfia y figura clave en sus cinco títulos divisionales en forma consecutiva del 2007 al 2011. Sin embargo, su inconsistencia en el plato los últimos dos años probablemente haya sido el motivo por el que los Filis lo cambiaron a los Dodgers en julio del año pasado, en vez de negociar un pacto a largo plazo con él.

Los Medias Rojas sí quisieron darle un contrato multianual, firmándolo a un acuerdo de tres años y US$39 millones. El Fenway Park debe de ser el estadio ideal para que Victorino tenga un nuevo comienzo. Sin dudas, aportará energía en el clubhouse.

Victorino, Hanrahan y Napoli representan los tratos típicos ejecutados por Cherington: No son superestrellas, sino jugadores probados que deben de poner de su parte.

"Estamos tratando de agregarles piezas al equipo y mejorarlo en todas las áreas posibles, sin necesariamente acaparar los titulares", le dijo Cherington a Browne. "Queremos mejorar al equipo y construir el roster en las áreas que podamos.

"Estamos tratando de construir el equipo más profundo posible y a la vez llenar el clubhouse de muchachos en los que podamos creer. Vamos a continuar así. Las pruebas estarán en los resultados. Ya veremos si podremos ejecutarlo con suficiencia."

Fenway también debe de sentarle bien a Napoli, un poderoso bateador derecho que en su carrera lleva promedio de .306 en Boston, con siete jonrones y 17 empujadas.

La misión de los Medias Rojas este año es restaurar su credibilidad en una de las divisiones más prestigiosas de Grandes Ligas.

Ese debe ser su primer paso, antes de que sus apasionados fanáticos visualicen a su equipo en un regreso al primer lugar del Este de la Americana.

Es decir, pasos pequeños pero firmes.