Los Reales, Marineros y Padres esperan dar la pelea en el 2013.

Lo vimos la temporada pasada cuando los Orioles de Baltimore clasificaron para los playoffs, a pesar de pertenecer al difícil Este de la Liga Americana. También lo vimos cuando los Atléticos de Oakland desafiaron los pronósticos para destronar a los Rangers en el Oeste de la Americana y llevar a Detroit al máximo de cinco juegos en la Serie Divisional.

Lo que vimos fueron dos equipos sorpresa que nadie esperaba como ganadores en el 2012. Parece que hoy en día es posible cualquier cosa.

¿Cuáles son los equipos que podrían seguirles los pasos a Baltimore y Oakland en 2013? A continuación, un vistazo a tres posibilidades.

Reales de Kansas City: La tropa de Ned Yost viene de perder 90 juegos. El gerente general Dayton Moore sabía que tenía que hacer cambios. Primero, adquirió al dominicano Ervin Santana y renovó con Jeremy Guthrie.

Después de eso vino lo grande. En diciembre, Kansas City canjeó a su mejor prospecto del bateo, Wil Myers, junto a Jake Odorizzi y Mike Montgomery, a los Rays por el as James Shields y el también derecho Wade Davis. Hubo otros jugadores involucrados, pero los antes mencionados fueron las figuras principales del cambio.

Los Reales ahora cuentan con un grupo confiable en su rotación abridora, con el caballo Shields y muchos innings que deben de lanzar Santana y Davis.

Además, el núcleo joven de Kansas City debe de dar el próximo paso. Eric Hosmer, Mike Moustakas y el venezolano Salvador Pérez representan un trío de mucha promesa, mientras que Alex Gordon, el venezolano Alcides Escobar y Lorenzo Cain son tres nombres más que llenan de esperanza a los monarcas.

En Kansas City, hay motivo para estar optimista.

"Ciertamente, sentimos que somos mejores en la rotación", dijo Moore. "Entonces, obviamente estamos entusiasmados en ese sentido."

Marineros de Seattle: Llegando a los entrenamientos, el gerente general Jack Zduriencik y el manager Eric Wedge expresaron confianza en su plan a largo plazo para restaurar los éxitos de la franquicia. Sabían que contaban con uno de los mejores lanzadores de Grandes Ligas, el venezolano Félix Hernández, y que poco a poco construían un buen grupo de pitchers para acompañarlo.

También hay un núcleo de bateadores jóvenes que, aunque no han rendido como se esperaba hasta ahora, aprendieron sobre la marcha en Grandes Ligas y ahora deben de sacar los beneficios de ello.

Justin Smoak, Dustin Ackley y el venezolano Jesús Montero se han visto mejor en esta primavera que en el 2012. El jardinero Michael Saunders tuvo una campaña alentadora el año pasado y fue el Jugador Más Valioso del Grupo D del Clásico Mundial.

Seattle terminó con marca de 75-87 en el 2012, pero podría superar los .500 en el 2013. Nadie sabe qué puede hacer el equipo más allá de eso.

"No sé si puedo expresarlo con palabras, porque es así de dramático", dijo Wedge al principio de los entrenamientos. "Si ves a los pitchers que tenemos aquí y también los jugadores de posición, es bien diferente a hace dos años. Es lo más dramático que he visto en cuestión de dos años."

Padres de San Diego: El equipo de Bud Black no tiene una tarea fácil, estando en la misma división que los Gigantes, ganadores de dos de las últimas tres Series Mundiales, y los Dodgers, que cuentan con la mayor nómina de Grandes Ligas y un roster repleto de estelares.

Sin embargo, hay motivos para pensar que San Diego podría dar de qué hablar este año.

Hay que ver cómo terminaron los Padres el 2012. Luego de tener 34-53 antes del Juego de Estrellas, registraron 42-33 en la segunda mitad de la temporada. Con mucha juventud en el diamente, incluyendo infielders promisorios como el cubano Yonder Alonso, Jedd Gyorko y Logan Forsythe, además de un pitcheo sólido tanto en la rotación como el relevo, San Diego podría continuar construyendo a base de lo que hicieron en la segunda mitad del 2012.

"Honestamente creo que fue el hecho de tener la experiencia de la primera mitad", dijo Alonso sobre el repunte de los Padres en la recta final del año pasado. "Teníamos a muchos jóvenes como yo-muchos novatos-y no conocíamos el sistema, los equipos. Mientras más jugábamos, más familiarizados nos poníamos. Nos sentíamos más confiados en nosotros mismos y empezamos a jugar como sabemos jugar."