Yuniesky Betancourt

MILWAUKEE -- Al menos en tiempos recientes, pocos jugadores de los Cerveceros de Milwaukee han causado más ira entre los fanáticos que Yuniesky Betancourt.

Adquirido en diciembre de 2010 como parte del cambio que trajo al derecho Zack Greinke, Betancourt fue casi universalmente vilipendiado y su falta de paciencia en el plato no hizo mucho para ayudarle.

Mientras que nadie se sorprendió de que los Cerveceros se deshicieran del jugador cubano tras esa campaña, si fue una sorpresa cuando el equipo le contrató cuando restaban apenas unos días a los entrenamientos de primavera. Y lo que él ha hecho desde entonces ha dejado a muchos anonadados.

En lugar de proveer unas pocas actuaciones como emergente y dar descanso a jugadores en el cuadro, Betancourt se ha convertido en una pieza clave del ataque de los Cerveceros, y más que capaz a la defensa, cubriendo huecos dejados por lesiones en primera y tercera bases.

En los 30 primeros partidos, Betancourt ha actuado en 29 y ha sido titular en 26. Estaba bateando .277 y llegó a la serie del fin de semana en San Luis empatado con Ryan Braun con siete jonrones, el mejor total del equipo. Además, era segundo, detrás de Braun, en empujadas, con 22, liderando la liga en ambas categorías desde el 14 de abril.

"El es más paciente que antes", dijo el manager Ron Roenicke. "Está viendo mejor los lanzamientos lentos, se ve como un buen jugador ofensivo... No quiero decir que él no era un buen jugador ofensivo hace dos años".

La mayoría de la gente descartó a Betancourt luego que se fue de los Cerveceros en 2011. Fue contratado por los Reales, mayormente como suplente de Alcides Escobar -- a quien había reemplazado en Milwaukee -- pero actuó apenas en 57 partidos, bateando .228, con siete jonrones y 36 empujadas antes de ser dado de baja.

Betancourt recibió un contrato de ligas menores con Filadelfia en enero y una invitación a los entrenamientos de primavera con el equipo grande, pero solicitó que le dejaran libre cuando fue obvio que los Filis iban a optar por los jóvenes Freddy Galvis y Kevin Frandsen incluso luego que Betancourt bateó .447, con un jonrón y 14 empujadas en la pretemporada.

"Fue una decisión difícil", dijo el gerente general de los Filis, Rubén Amaro. "Jugó muy bien para nosotros. Tuvimos a otros muchachos jugando muy bien, y nos sentimos bien con nuestra decisión".

Gran parte del nuevo éxito de Betancourt se debe a su decisión de jugar en México en el invierno, cuando se concentró en volverse más paciente en el plato.

"Cuando yo estaba jugando en México, ellos lanzan muchas bolas de rompimiento, así que tienes que ser muy paciente", dijo Betancourt. "Eso me ayudó".