Angel Villalona

SAN JOSE -- Angel Villalona no deja de sonreír cuando se prepara para las prácticas de bateo o de fildeo en la primera base. Está disfrutando cada detalle de su regreso al diamante.

A sus 22 años, ha vuelto a jugar al fin en el nivel profesional, está respondiendo con el bate y con el guante. Se concentra en sus labores con un discreto profesionalismo y se muestra agradecido por la nueva oportunidad que le ha dado la organización de los Gigantes de San Francisco cuatro años después de que se alejó para lidiar con un cargo de homicidio, posteriormente desechado, que estuvo a punto de descarrilar su carrera.

"Primero que nada, estoy agradecido con Dios. Cada día siento más confianza y agradezco a los Gigantes por todo el trabajo duro que hacen", dijo Villalona la semana pasada, antes de un juego. "Todos los días soy optimista y trabajo duro. Es bueno estar jugando aquí y tener un nuevo comienzo. Si tengo un día bueno o malo, sé que de todos modos los fanáticos me van a apoyar".

A su lado estaba el coach de bateo Lipso Nava, quien traducía sus declaraciones al inglés.

Desde hace cinco meses, cuando Villalona se presentó en los entrenamientos de pretemporada, prometió recuperar la forma que tanto atrajo a los Gigantes. Ha avanzado mucho para cumplir su promesa.

El lunes, se ganó el ascenso desde la sucursal de la Clase A en San José hasta Richmond, de la Doble A.

Bateó para .229 con 14 jonrones y 42 impulsadas, además de lucir a la defensiva en 73 encuentros con San José.

"Angel se mostró sorprendido al comienzo. Luego lo digirió y mostró una gran sonrisa", dijo el manager de San José, Andy Skeels, el domingo por la noche. "Ha trabajado muy intensamente, y me alegra que reciba la oportunidad para enfrentar un nuevo desafío en la Doble A con Richmond".

Ha pasado mucho tiempo desde que el pelotero, otrora considerado una gran promesa, recibió una bonificación de 2,1 millones de dólares en agosto de 2006, cuando San Francisco lo contrató a los 16 años. Esa fue en su momento la prima más cuantiosa desembolsada por los Gigantes para un jugador amateur.

En febrero pasado, Villalona se reportó finalmente a los entrenamientos de pretemporada, un año después de lo que todos esperaban. Su visa se demoró el año previo, por asuntos relacionados con la salud y el peso del beisbolista, según se informó al club.

Así, Villalona debió pasar la temporada de 2012 con la filial de los Gigantes en la Liga de Verano de República Dominicana, donde bateó para .303 con siete vuelacercas y 34 remolcadas en 44 encuentros.

En cada etapa, se ha negado a hablar del caso de homicidio con el que se le vinculó. Prefiere seguir concentrado en el futuro.

"Tuve fe en Dios, en el equipo y en mi trabajo", dijo. "Agradezco a la gran organización de los Gigantes por todo el trabajo que hicieron para traerme otra vez aquí. He trabajado mucho para confiar en mí mismo y en mis armas".

Villalona fue acusado por el homicidio de un joven de 25 años, ocurrido en 2009 tras una trifulca en un bar de La Romana, su ciudad natal. La policía señaló que Villalona se entregó 12 horas después del tiroteo del 19 de septiembre.

Se le liberó bajo fianza en noviembre de ese año, después de que la familia de la víctima pidió que un juez desechara el caso. Pero Villalona, que se declaró inocente del cargo de homicidio, fue despojado de la visa estadounidense por aquellas fechas.

En el último trimestre de 2011, Villalona retiró una demanda que había interpuesto contra los Gigantes para exigirles 5 millones de dólares como compensación por no reincorporarlo a sus filas. Señaló que los Gigantes lo mantuvieron en la lista de peloteros inactivos pese a que se le había exonerado de los cargos de homicidio.

Villalona buscó que se le pagaran los salarios atrasados así como una indemnización punitiva.

Pero no hasta que pudo reintegrarse con las filiales de los Gigantes en Estados Unidos cuando la franquicia pudo valorar la clase de pelotero que aún tenía a disposición.

A inicios de abril, Villalona empezó su temporada con varios juegos sin poder dar hits, sin mostrar el swing que le valió que le comparasen con Alex Rodríguez y Adrián Beltré cuando tenía apenas 16 años.

Skeels sabía que Villalona iba a reaccionar rápido.

"Me ha impresionado mucho este año. Comenzó muy mal, así que unas de los aspectos que estábamos muy pendientes era sobre cómo iba a responder", dijo Skeels. "¿Iba a salir de la mala racha por sus propios medio o lo haría cumpliendo con lo que queríamos? Y lo logró".

"¿Cómo te das cuenta que ha madurado? Ya no irrita cuando las cosas le salen mal. Eso es algo importante dentro del proceso de maduración".

Villalona bateó apenas dos hits 41 turnos en abril. Pero rápido levantó el desempeño y fue seleccionado para el Juego de Estrellas de la Liga de California, en el que se fue de 4-2, con un ponche, como bateador designado el mes pasado.

El mánager de los Gigantes Bruce Bochy y la directiva del club están complacidos con las noticias sobre el nivel de Villalona en todas las facetas.

"He recibido buenos informes sobre su desempeño, su forma de actuar y por supuesto el bateo", dijo Bochy. "Es algo alentador para todos nosotros que hay vuelto. Ha sabido lidiar con todo".

A Villalona le ha servido tener un buen entorno fuera del terreno de juego. Cuando estuvo en San José, vivió con la misma familia anfitriona que le dio residencia hace cuatro años, Ed y Donna Musgrave.

"La adoro, es muy amable", dijo Villalona la semana pasada. "También sabe cocinar".

Los Musgraves han recibido previamente a Pablo Sandoval y Sergio Romo.

Villanova se ha destacado como defensor en la primera base.

"Es excelente a la defensa, tiene buenas manos", dijo Bochy. "Siempre habíamos dicho eso. Ha continuado haciendo eso. Es lo que pasa inadvertido sobre él, lo bueno que es con el guante".

Villalona entiende que la paciencia es lo esencial en seguir subiendo escalones para llegar a las mayores.

"Es algo que siempre he creído que puedo lograr", dijo Villalona. "Fajarse duro es lo único que va a determinar a dónde puedo llegar o no".