Carlos González. (AP)

DENVER - El pasado sábado, el venezolano Carlos González se aprestaba a tomar su puesto como jardinero izquierdo de los Rockies de Colorado, para enfrentarse a los Cachorros de Chicago. Lo primero que reconocía era el no encontrarse a plenitud de condiciones.

"En este momento estoy sufriendo de la mano derecha, y eso me ha cambiado el swing", indicó el venezolano de 27 años de edad. "No termina de fluir de la forma a la cual estoy acostumbrado". Su dedo medio aún sigue resentido de un pelotazo que recibió en un encuentro el pasado 7 de julio contra los Diamondbacks de Arizona.

Esto no es cualquier cosa. El swing de González es quizás uno de los más armoniosos de todo el béisbol mayor, inspirado en la ex estrella de los Marineros de Seattle y Rojos de Cincinnati Ken Griffey Jr.

A pesar de la confesión del nativo de Maracaibo, mientras se enfrentaba al abridor dominicano de los Cachorros Carlos Villanueva, "CarGo" no desaprovechó un slider en conteo de 2-1, despachando su cuadrangular número 26 de la temporada para mantenerse como lider de la Liga Nacional en ese departamento. Fue un batazo de 433 pies que cayó en el segundo nivel de las gradas del Coors Field.

"Yo he conectado batazos así de largos", expresó "CarGo" entre risas luego del partido. "Cuando la despachas de esa forma, no hay dolor. ¿Los swings para poncharse? Esos sí duelen".

Vaya que González también ha sufrido el dolor de abanicarse. Lleva 109 ponches esta temporada, lo cual lo pone a 60 de igualar la marca para un jugador venezolano en las Mayores con 160, recibidos por Andrés Galarraga en 1990 vistiendo la camiseta de los Expos de Montreal.

Juzgar a CarGo por su tendencia a poncharse es ver el asunto de forma unidimensional.

"No me importa mucho el tema de sus ponches", dice el manager de los Rockies Walt Weiss. "Es más importante ver que en ciertas situaciones puedes poner la bola en movimiento. Carlos tiene tanto poder, que al final los ponches son simplemente un precio que hay que pagar. Se trata de un jugador que te puede ayudar de muchas maneras: Con su defensiva y sus habilidades al correr las bases, además de su poder".

Weiss se refiere a las cinco herramientas con las que cuenta el outfielder marabino. Sólo este fin de semana, casi todas se pusieron de manifiesto. Aparte de su vuelacercas del sábado, estafó par de almohadillas en el siguiente juego, para llegar a 100 robos vistiendo el uniforme de los Rockies y sumar 104 en una carrera de seis zafras en las Grandes Ligas.

No obstante, para el patrullero de los rocallosos, el ponche no es sólo un mal necesario.

"A veces he sido mas inconsistente en la selección de pitcheos, sobre todo en los últimos días. Obviamente, los números que están en la pizarra no mienten", prosigue González, al referirse a su actual cercanía a los .300 de promedio de bateo. "Los equipos oponentes tratan de lanzarme pitcheos malos, buscando que me salga de la zona de strike. Esa es una de las razones por las cuales me estoy ponchando tanto. Otra puede ser que una cosa compensa a la otra. Cuando uno da bastantes jonrones y el swing está saliendo largo, tratando de conectar la bola con más fuerza. A la vez eso atrae muchos ponches.

"Estoy tratando de hacer ambas cosas a la vez, tanto poder como promedio", afirmó González. "Sigo rondando los .300, lo que significa que vamos más allá del jonrón, y estamos bateando de forma consistente; pero sé que todavía podría hacer mejores cosas. Si selecciono mejor los pitcheos, habrá más batazos; si trato de hacer más contacto, el average va a subir. Es una combinación muy difícil de mantener, especialmente jugando un día tras otro. Hay que evitar cometer todos esos errores que uno puede cometer a diario, y cuando ocurran, hay que aprender de ellos".

El propio Andrés Galarraga--quien durante este fin de semana en el cual participó en las festividades que los Rockies prepararon con motivo de conmemorar los 20 años de la franquicia--alabó las condiciones de González, indicando que incluso llega a tener mejor contacto que él en sus años de pelotero activo. "CarGo" tuvo la oportunidad de aprovechar los consejos del "Gato".

"Primeramente hemos echado mucha broma como todos los venezolanos. Sabemos los números que hizo en las Grandes Ligas; te transmite mucha confianza", dijo González. "Durante su carrera, fue un jugador que supo confiar en sus habilidades, incluso en los momentos de mayor adversidad. El mensaje que te transmite es de salir a disfrutar el juego de pelota. Es impresionante para mí el poder contar con su presencia en estos días".