Pete Rose. (AP)

BRIDGEPORT, Connecticutt, EE.UU. -- Pete Rose se detuvo detrás de la jaula de bateo el lunes, bromeando mientras el ex jugador de Grandes Ligas Joe Mather bateaba bola tras bola al jardín central durante la práctica de los Bluefish de Bridgeport.

"Le pregunté, `¿En qué trabajas, en tu elevado de sacrificio?", dijo Rose.

El jersey de Charlie Hustle era demasiado grande y llevaba puesto pantalón de vestir a la hora de intercambiar en el plato las tarjetas de alineaciones con el manager de Lancaster, Butch Hobson.

Pero Rose estaba de regreso en su elemento, manejando un equipo de béisbol, aunque sólo fuera por un día.

Rose, de 73 años, y cuyos 4.256 hits son la mayor cantidad en la historia ligas mayores, fungió como manager invitado por los Bluefish de la independiente Liga del Atlántico durante su juego ante los Barnstormes de Lancaster (Pennsylvania). También estuvo como coach de primera base del equipo.

El juego en el estadio para 5.300 asistentes, fue su primer trabajo como manager desde 1989, cuando siendo timonel de los Rojos de Cincinnati aceptó una suspensión de por vida de las Grandes Ligas por apostar a juegos de béisbol.

Después admitió que apostó a juegos de los Rojos mientras los dirigía.

Rose pudo tomar este trabajo de un día debido a que los Bluefish no están afiliados a ningún equipo de Grades Ligas. Dijo que su aparición no pretendía llamar atención a su suspensión o que le fuera revocada.

Dijo que intentaba demostrar que podía ser un buen embajador del juego.

"Si alguna vez soy reinstalado, no necesitaré una tercera oportunidad", dijo. "Créanme".

Los jugadores de los Bluefish solicitaron autógrafos, se tomaron fotografías y escucharon las historias de Rose de sus día de gloria. Muchos, al igual que Rose, también esperan una última oportunidad en el máximo escenario.

"Está aquí, así que definitivamente le preguntaré algunas cosas", dijo Luis López, de 40 años, quien ha pasado 20 años jugando béisbol, pero sólo dos a nivel de Grandes Ligas. "Intentaré ver su forma de pensar sobre todo, especialmente sobre bateo, porque eventualmente quiero dirigir".

Rose señaló que nunca consideraría un empleo de tiempo completo como manager de la liga independiente. Simplemente no hay la suficiente paga. Gana mucho más haciendo apariciones personales alrededor del país y cobrando por firmar autógrafos en Las Vegas.

Aproximadamente 50 aficionados pagaron 250 dólares cada uno por una reunión con Rose antes del juego y otros pagaron 150 dólares para almorzar con él. Firmó algunos autógrafos de manera gratuita al entrar al terreno de juego.