Ernesto Frieri. (Keith Srakocic/AP)

PITTSBURGH - En las primeras horas del sábado, el colombiano Ernesto Frieri iba en camino de Kansas City a Pittsburgh, a donde acababa de ser canjeado por los Angelinos. Su itinerario de vuelo incluía una escala en el Aeropuerto O'Hare de Chicago, y sintió que debía ir al baño a asearse un poco.

"Estaba esperando mi próximo vuelo, entonces fui al baño para lavarme un poco la cara. De repente, vi a este tipo lavándose las manos enseguida de mí", relató Frieri, "y pensé, 'creo que lo conozco'.

"Lo miré otra vez, y "él me ve a mí y me dice, '¿Es en serio? Bueno, creo que éste es el momento en que nos vamos a conocer'".

Se trataba de Jason Grilli, el relevista por quien Frieri había sido cambiado horas antes y quien viajaba de Pittsburgh a Kansas City para unirse a los Angelinos.

El mundo puede ser muy pequeño, pero el Aeropuerto O'Hare no lo es. Ese era uno de los más de 100 baños dentro del complejo de cinco terminales.

"Esto es el béisbol. En la vida suele pasar este tipo de cosas locas. Es un aeropuerto inmenso, acabamos de ser canjeados uno por el otro y ésta es la manera en que nos conocimos", dijo Frieri, quien nunca antes había intercambiado palabra alguna con Grilli.