LA HABANA -- Una selección de jóvenes peloteros de Cuba y un equipo de jugadores universitarios de Estados Unidos comenzarán el miércoles una serie de cinco topes amistosos en los que los anfitriones buscarán desquitarse de la barrida sufrida en los cinco cotejos celebrados el año pasado en el país norteño.

Los fogueos entre Cuba y Estados Unidos se reanudaron hace dos años, poniendo así fin a un impasse de 16 años en estos intercambios celebrados cada año entre 1987 y 1996.

El receptor Frank Camilo Morejón, el jugador de cuadro José Miguel Fernández y el jardinero Guillermo Heredia son los únicos integrantes de este grupo que participaron en el III Clásico Mundial el pasado año, llamados a filas por Alfonso Urquiola, manager de este elenco isleño.

Urquiola, quien dirigió el equipo Cuba en varias oportunidades, la última vez en 2011, explicó que la selección isleña tiene "una buena defensa", aunque ostenta "un pitcheo inexperto, pero de mucho talento", en declaraciones al sitio deportivo cubano Jit.

Mientras el diario oficial Juventud Rebelde, explicó que con estos topes, el joven elenco cubano buscará "un camino de reconstrucción para mirar el futuro con cierto optimismo".

Cuba, país donde el béisbol es el deporte rey, dominó por muchos años el béisbol amateur, conquistó tres medallas de oro en Juegos olímpicos (1992, 1996 y 2004), y se destacó con el segundo lugar en el I Clásico Mundial, sin embargo desde el año 2005 no ha ganado un título internacional grande.

El equipo universitario de Estados Unidos llegará a la isla tras jugar varios partidos de preparación contra elencos norteños, las selecciones de Taiwán y de Japón, además de ganar el torneo internacional de Harlem en Holanda, en el que Cuba no participó.

La sede de los partidos del miércoles y el jueves será Matanzas, -- unos 100 kilómetros al este de La Habana. Después los elencos se trasladarán a Pinar del Río, --140 kilómetros al oeste de la capital-- para los tres juegos del 25, 26 y 27.